
En nombre de la Fundación Puntos de Encuentro, y en mi propio nombre, quiero agradecer primero que todo a los hombres y a las mujeres excombatientes que participaron en los talleres de pintura; les agradezco por la confianza que me brindaron y por haber creído en este proyecto de arte y memoria. También les doy las gracias a cada uno de ellos pues me permitieron acercarme a la guerra en Colombia como nunca antes, y me llevaron a tomar una posición muy firme y clara en contra de ésta. Gracias además por permitir que sus pinturas sean mostradas al público y puedan pertenecer en el futuro a un museo en Colombia donde se resalte el carácter patrimonial que éstas representan y ameritan.
A los talleristas Fernando Grisalez y Noel Palacios les agradezco por toda su colaboración y entusiasmo a lo largo de los talleres. Con ellos se logró construir ese espacio de humanidad y de confianza indispensable para todos los que participamos en los talleres; siento que esta experiencia de vida nos volvió amigos entrañables.
Quiero agradecer a Ana Tiscornia por haber aceptado el desafío de curar esta muestra tan compleja. Desde hace muchos años conozco sus escritos sobre el arte contemporáneo, sus diversos trabajos de curaduría y su obra artística, cuyo tema principal es la memoria. También le agradezco por el diálogo continuo y de profundo respeto que hemos tenido a lo largo de tantos años.
A Darío Villamizar quiero darle las gracias no sólo por su ensayo tan pertinente en el catálogo, sino además por abrirnos la puerta desde la Alcaldía de Bogotá; durante más de dos años nos ha brindado su amistad y su apoyo continuo para sacar adelante este proyecto. A María Errázuriz le doy las gracias por toda su colaboración.
A María Clemencia Castro, a Álvaro Medina, a Alejandro Reyes y a Gonzalo Sánchez les debo mi gratitud por sus ensayos en el catálogo, los cuales son un aporte esencial para profundizar en este proyecto de memoria histórica. A cada uno de ellos les doy muchas gracias además por esos diálogos tan enriquecedores frente a las pinturas. Ellos me permitieron hacer nuevas lecturas sobre muchas de estas obras.
Al Ejército Colombiano le agradezco por permitirnos hacer los talleres de pintura con los soldados heridos en combate. En las instalaciones del Batallón de Sanidad en Bogotá pude conocer y constatar, como nunca antes, las huellas mentales y físicas irreparables que la guerra deja en tantos jóvenes de Colombia.
Agradezco a Gloria Zea, directora del Museo de Arte Moderno de Bogotá, quien nos invitó a presentar esta muestra de pinturas de los excombatientes, y a María Elvira Ardila, curadora del MAMBO, quien además contribuyó con un ensayo para el catálogo.
Doy las gracias a Laura Espinosa por su generosidad, su amistad y dedicación. Sin ese espacio físico que le brindó a la Fundación Puntos de Encuentro no habríamos podido compartir las pinturas con personas tan diversas.
Quiero agradecer por toda su colaboración y apoyo con esta muestra a Arturo Aparicio, a Diana Barco, a Julia Barco, a Gonzalo Córdoba, a María Eugenia Coronado, a Fernando Cortés, a Mónica de Greiff, a Eleonora Echeverri, a Carlos Antonio Espinosa, a María Angélica Forero, a Mónica Gómez de Espinosa, a Andrés Jaramillo, a Alejandro Linares, a Lina Mejía, a María Cristina Mejía, a Laura Obregón, a Puki Obregón, a Eduardo Pacheco, a Mauricio Piñeros, a María Celina Restrepo, a Rafael José Rincón, a Daniel Rodríguez, a Lucio Rubio, a María Helena Rueda, a Enrique Santos, a Mariana Schmidt, a Paula Torres, a Guillermo Zúñiga y a mis hermanos Andrés, Elena y Patricia Echavarría.
Muchas gracias por su tiempo y por todas sus valiosas observaciones a quienes nos visitaron para conocer las pinturas: Yasmín Agudelo, Ana Almonacid, Sara Araújo, Virgilio Barco, Lilia Carvajal, Juan Andrés Casas, Sarah Castro, Javier Ciurlizza, el padre Francisco de Roux, Amparo de Villamizar, Carlos Alberto Díaz, Jairo Díaz, Camilo Durán, Carlos Ignacio Echeverri, Jon Elster, Angélica Gallón, Laura Gil, Guillermo González, María Isabel González, Diego Guerrero, Felipe Gutiérrez, Claudia Hakim, María Isabel Henao, José Hernández, Rudolf Hommes, Catalina Jiménez, Paulo Laserna, Juanita León, Alicia Llorente, María Victoria Llorente, Rafael Londoño, Marcela López, Ana Cristina Mejía, Elizabeth Melo, Antanas Mockus, César Molineros, Juanita Monsalve, Ana Milena Muñoz de Gaviria, el padre Leonel Narváez, Evaristo Obregón, José Antonio Ocampo, Iván Orozco, Darío Fernando Patiño, Frank Pearl, Eduardo Pizarro, Alberto Preciado, el padre Antún Ramos, Juan Carlos Roa, José Gregorio Rodríguez, Margarita Rojas, María Teresa Ronderos, María Isabel Rueda, Alicia Eugenia Silva, William Torres, María Victoria Uribe, León Valencia, Lucero Vargas, Marcela Velásquez, Santiago Villa, Myriam Villegas, Elizabeth Wood, Luis Alberto Yepes y Liduine Zumpolle.
A Gabriel Ossa le agradezco por toda su colaboración y empeño en este proyecto.
Les expreso mi gratitud a Marco Maggi, a Óscar Montoya, a Liliana Porter y a Manolo Vellojín, mis amigos que tanto me han acompañado a lo largo de todo este proceso.
A María Eugenia Niño le doy las gracias por todos sus aportes y dedicación en la producción de este libro. Por todo su apoyo para la producción de esta exhibición, agradezco a las siguientes empresas: Alianza Team, Alkosto, Davivienda, Codensa, Endesa, Emgesa, Colpatria, Empresa de Energía de Bogotá, Gas Natural, Racafé, Seguros Bolívar y Terra.
También estoy agradecido con la Alta Consejería Presidencial para la Reintegración, Corpovisionarios, Fundación Colombia Diversa, Fundación Ideas para la Paz, Fundación para la Reconciliación, Marcelo Álvarez, jefe de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos MAPP-OEA, y con el Observatorio de Procesos de Desarme, Desmovilización y Reintegración de la Universidad Nacional de Colombia. Agradezco además a la Secretaría Distrital de Gobierno de la Alcaldía Mayor de Bogotá, a Clara López, a Carlos Rangel, al Programa de Atención al Proceso de Desmovilización y Reintegración, a Lisseth Ángel, a Ana Gómez, a Diana Mendoza, al Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, a Camilo González y a Marcela López.
A Laura Cardona y a Juan Carlos Rondón les expreso mi gratitud: su dedicación y colaboración durante más de dos años fueron imprescindibles para sacar adelante este proyecto. A los demás miembros de la Fundación Puntos de Encuentro: Guillermo Carvajalino, Laura Espinosa, María Claudia Garavito, Fernando Grisalez, Nora Guzmán, Ana María Llorente, Noel Palacios, Rossana Ramírez, Alexis Sabet, les doy las gracias, pues sus ideas y colaboración fueron indispensables para la realización de este proyecto.
También quiero agradecerles a mis colaboradores personales Orlando Bedoya, Kelly Buitrago y John Jairo Camacho.